Un 23 de marzo, pero de 1950, se creó la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y en este nuevo aniversario, el foco está puesto en un elemento que muchas veces pasa desapercibido: la observación meteorológica.
Cada producto desarrollado utiliza datos obtenidos en millones de puntos en todo el planeta. Toda esta información se procesa en una red global que permite mejorar el trabajo de los servicios meteorológicos, para informar de manera precisa a la sociedad y que se puedan tomar mejores decisiones.
En nuestro país, el SMN se nutre de datos de 120 estaciones propias, así como aquellos de países vecinos, para actualizar constantemente decenas de productos que protegen a la vida, los bienes y el medio ambiente:
- Emisión de alertas y avisos a muy corto plazo
- Previsión trimestral de temperatura y precipitación
- Vigilancia de las condiciones en rutas aéreas y aeropuertos
- Boletines para navegantes
- Seguimiento de ceniza volcánica
- Pronóstico de heladas
A través de más 745 mil observaciones al año, el personal del SMN mantiene monitoreado un territorio que va más allá de nuestras fronteras: los ojos están puestos, las 24 horas del día, sobre 17 millones de km2.
En un nuevo Día Meteorológico Mundial, recordamos la importancia de la observación continua a lo largo y ancho de nuestro país. Porque sin esos datos, que medimos hace más de 150 años, no podemos anticipar ni actuar a tiempo.
